Esta iniciativa apícola nació en el contexto de la repoblación rural de una pequeña aldea de la zona.
El proyecto cuenta con su propio obrador y está inscrito formalmente en el CRAEGA (Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia) para certificar la pureza y los métodos sostenibles de su producción. Su eslogan oficial es:
«Si respetas la naturaleza de las cosas, la recompensa será siempre dulce».

